Personal, Viajes

¿Kassoumaye? Kassoumaye Kep (*)

Hacer un viaje más o menos planificado en el tiempo lleva consigo no pocos preparativos. Muchos de ellos logísticos pero también otros que tienen que ver con intentar aproximarse a la realidad del lugar que se va a conocer.

Cuando se viaja a África por primera vez, tanto unos como otros requieren de algún modo de una mayor intensidad, como se puede imaginar.

En los próximos días viajo con un grupo de amigos y amigas a Senegal, allí donde se acaba el Sáhara y empieza el Sahel. Vamos  a Oussouye, cerca de Ziguinchor, en Casamance, el país de los Diola, un territorio de bosques tropicales, húmedo y palustre. Pasaremos allí diez días en los que asistiremos al casamiento de nuestro amigo Paco Ramos y aprovecharemos para conocer la región, los parques naturales, los manglares y quizás la costa. Y sobre todo, para  convivir con la gente, conocer otro modo de vida, otras creencias y otra cultura.Toda una experiencia para compartir y aprender al margen de las rutas oficiales, de los estereotipos y sobre todo de la visión romántica del cine más comercial, esta vez de la mano de los actores y las actrices de la película real que es África hoy.

Mapa de Casamance

Casamance

Dejo aquí alguna de las pistas que he estado siguiendo estos días para disponer de información que me ayude a comprender mejor esa realidad una vez que estemos allí.

Libros de ruta

Ébano. R. Kapuscinski

Aproximarse a la realidad de África pasa necesariamente por acudir a los libros y reportajes de Kapuscinski, de manera especial a Ébano, un libro que, según su autor, no va sobre África sino sobre algunas personas de allí, sobre las pequeñas historias de la vida, sobre el esfuerzo continuo y el intento incesante de encontrar ese equilibrio tan frágil, endeble y quebradizo entre supervivencia y aniquilación. Ébano ofrece una visión  profunda y humana del continente africano:  un océano, un planeta aparte, todo un cosmos heterogéneo y de riqueza extraordinaria… En la realidad, salvo por el nombre geográfico, África no existe.

Otra perspectiva más particular e intimista la ofrece Isaak Dinnessen en sus Memorias de África, un relato también alejado de la ficción que se aproxima, en ocasiones con sensibilidad y en otras con distanciamiento occidental, a la realidad vivida por su autora: Yo tenía una granja en África al pie de las colinas de gnong. Hasta ahora no había tenido demasiado interés en leer este libro, quizás contaminado por la historia y la imagen que ha impuesto la película de Sydney Pollack, pero la ocasión de algún modo lo reclamaba y la verdad es que ha merecido la pena.

Si alguien quiere escuchar a África sería bueno que leyese en voz alta a sus poetas, recomienda Luis Luna en su magnífica entrada en el blog África no es un país, Simetría de Sol. Poesía africana hoy en la que ofrece pistas y muestras de la realidad de la poesía y de los poetas en África:

La madre se sentó/con el hambre entre sus manos/ y ahogó el amor en sus ojos (Chenjeray Hove).

He curioseado también en algunas referencias de la Literatura senegalesa y menos en las de su cine.

La pintura africana de Miquel Barceló

Mujeres africanas. Barceló

Miquel Barceló. África

Para ilustrar estos preparativos recurro a las obra africana de  Barceló, fruto de sus frecuentes visitas y  estancias en el continente, creo que sobre todo en Mali. Desde hace algún tiempo la reproducción de una de estas obras ocupa un lugar central en el salón de mi casa, junto con otras estampas en tela africanas.

Músicos de Senegal, una Play List
Me gusta la música africana en general, aunque no soy un gran conocedor de ella. Me suena lo más habitual y, sobre todo, lo que se ha hecho más conocido de la mano de Peter Gabriel y su World Music. En el caso de Senegal, Youssou N’Dour, Ismäel Lo y Baaba Maal.  No había escuchado a otros muchos músicos que desconocía: Doudou N’Dyaye Rose y Positive Black Soul, Toure Kunda, Cheik Lò, Wasis Diop, Xalam, Africando… . En cualquier caso, espero tener ocasión de bailar con los ritmos lascivos de las musicas caboverdianas y con el afro-jazz de el Kora Jazz Trío.

Sé que Tabajone, de Ismael Lo, le gusta mucho a alguna persona y no es de extrañar; es un tema precioso que quizás dé el tono del sentimiento de estas músicas.

Aparte de estos músicos me entero de la existencia de los Griots, músicos ambulantes profesionales que son característicos de sociedades tradicionales en el África subsahariana. Al parecer, los Griots desempeñan un papel destacado y muy específico ya que no están sujetos a ningún tabú; son los únicos que pueden decir a los poderosos lo que el pueblo piensa de ellos.

De todos modo, con más o menos preparativos, o sin ellos, estoy convencido de que la realidad que vamos a vivir desbordará cualquier anticipación que podamos hacer, y lo que contará será haberla vivido. Quizás por eso me gusta la mirada de Paco Ramos en este vídeo grabado en Oussouye.

Si es verdad que el europeo y el africano tenemos un sentido del tiempo completamente distinto, ya lo contaré a la vuelta.

(*) Saludo tradicional Diola: ‘¿Qué tal?’ ‘Bien’.

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