El año vivido

Estos suelen ser momentos de listas, resúmenes y balances, aunque yo no sea muy partidario. Quizás por mi modo de hacer casi siempre desordenado, impulsivo, incluso caótico, que cualquier mirada más o menos atenta pone en evidencia. Pero reconozco lo interesante que puede resultar re-pasar y re-pensar lo que se ha hecho durante el tiempo que va quedando atrás y procurar ver dónde nos han llevado esos días, esos momentos que nos han traído hasta hoy. En cualquier caso, algunos, los más personales, me encantan por lo que suelen encerrar.

El año que ha terminado se va dejando trazado un nuevo escenario en el que, a partir de ahora, se desarrollará el teatrillo de mis días. Un nuevo lugar para vivir, otras condiciones para trabajar.

Este año me he trasladado a vivir a un lugar hermoso. Al inicio de la primavera la intensidad de Madrid se fue quedando atrás para acercarme a las tierras del Sur, al borde del mar de Granada con el propósito de buscar y encontrar perfiles más leves en los días, un tiempo más sosegado, un discurrir menos exigente. Otra luz. Otros afectos.

caminitos

Y con Madrid se quedó también la actividad profesional que venía desarrollando en los últimos años. Muchos sentimientos, compañeros y compañeras, amigos; la zona de confort. Pero también el desgaste de la vida, el hastío y el desánimo de no poder compartir un proyecto antes querido, pero ahora lejano y amargo para mi. Llegó mi hora quizás para buscar otros caminos que abriguen las condiciones de la ilusión.

Lo vivido, las cosas que he hecho en este último año han ido en esta dirección: asentarme, reconocer el terreno y tantear algunos senderos para saber por dónde hay espacios de los que poder disfrutar.

Volver a dar clases en la universidad es una de mis intenciones. Mi experiencia con alumnos de publicidad y periodismo durante los últimos años es uno de los activos más gratificantes que guardo conmigo. Pero, ya saben, no son buenos tiempos para la Academia.

Con este objetivo, durante este tiempo me he sometido a la rigurosa evaluación de la ANECA para obtener una acreditación como profesor universitario que pudiera facilitarme las cosas. El proceso es complejo y burocráticamente tedioso. Finalmente, la Agencia me comunicó amablemente que, aunque valoraba mis méritos docentes y las publicaciones realizadas, carecía de investigaciones y artículos publicados en revistas de impacto, de reconocido prestigio internacional por lo que mi evaluación no podía ser positiva, recomendándome enmendar esta carencia. Dado que los criterios son esos, la ANECA tenía razón.

Por este motivo, he dedicado algún tiempo a familiarizarme con todo lo relativo a publicación de artículos científicos en revistas científicas de la mano de la Universidad de Granada y de su Centro de enseñanzas virtuales, participando en un interesante curso que me ha proporcionado suficiente información y bastantes pistas para abordar esa tarea. Ahora, en este nuevo año, procuraré concretar algunas ideas de investigación y elaborarlas para su publicación sometiéndome, de nuevo, a la evaluación de la ANECA. No obstante, sigo atentamente las ofertas y convocatorias de las universidades cercanas para intentar aprovechar cualquier oportunidad. Pero, casi siempre, me siento un intruso en un entorno como el universitario, cerrado, opaco y endogámico.

Durante este tiempo, desarrollar una actividad profesional independiente ha sido otra de mis intenciones. Mi actividad anterior me ha permitido tener relaciones interesantes con muchas empresas, algunas de ellas en el  sur. Casi todas en el sector de la educación y la formación, la tecnología y el mundo editorial. Durante estos últimos meses he colaborado con algunas de ellas. Para alguna de estas empresas he desarrollado determinados contenidos formativos acerca de Gestión de comunidades virtuales y de Marketing y comunicación para los nuevos certificados de profesionalidad. También he impartido alguna sesión de formación relacionada con estos asuntos  y tutorizado algunos cursos online sobre estas materias.

Procuro estar al tanto de la actividad que se desarrolla en el ámbito de la comunicación y el marketing en un amplio sentido y he pretendido enterarme y aprender o profundizar en algunas cuestiones que tienen que ver con ello. Las plataformas sociales y los amigos y contactos con los que me relaciono son mi mejor fuente. Participo en distintos grupos de Linkedin que me resultando útiles e interesantes. Desde hace algún tiempo utilizo Delicious para guardar enlaces y referencias que me interesan.

Como es lógico, he dedicado una buena parte de mi tiempo a la lectura de blogs y publicaciones electrónicas; enterrado Google Reader, utilizo Feddly. Hay muchos sitios interesantes para localizar recursos y aprender o acercarnos con más rigor a aquello que sea necesario. Me gusta La Publiteca, que facilita el acceso a publicaciones y recursos electrónicos actualizados e interesantes. También me han resultado útiles los recursos, artículos y herramientas de IDacción y, por supuesto, el repositorio de Savia, la propuesta de conocimiento abierto de la EOI. De todos modos, he realizado algunas acciones de formación más estructuradas, como fue el curso de utilización avanzada de Moodle.

He preparado algunas propuestas de actuaciones de formación que consideraba oportunas o interesantes, relativas a Emprendimiento y financiación de pymes y Habilidades digitales, que confío que vayan tomando forma próximamente. También he elaborado y presentado a algunas empresas propuestas de asistencia y asesoramiento estratégico para la puesta en marcha de actuaciones de comunicación integral. Veremos.

La Iniciativa Social

Durante este tiempo, he colaborado en algunos proyectos culturales y sociales que se llevan a cabo en mi entorno. Vivir en una localidad pequeña puede encerrar muchas sorpresas y algunas de ellas muy gratas. Es el caso de la inquietud y las ganas por poner en marcha diversas iniciativas de diferente tipo, muchas de ellas en el ámbito cultural,  novedosas e interesantes. Todas ellas por iniciativa de personas y grupos al margen de las instituciones, es decir,  por parte de la sociedad civil. Se trata, al fin y al cabo, de plantear alternativas a las propuestas oficiales, generalmente simplistas y cómodas cuando no casposas y retrógradas. La  organización de una Muestra de Cine de la Memoria es uno de esos proyectos que se ha ganado todo mi interés y que espero que se pueda llevar a cabo en el próximo febrero.

En este sentido, me ha resultado muy útil la participación en un curso de Gestión de Proyectos Culturales que organizó GECA el pasado mes de mayo. Así como el curso de Estrategias y Gestión de Patrocinios que puso en marcha a finales de año Enclave Social.

Escribir más, leer mucho

He escrito poco. He descuidado el blog más de lo que quiero. Al final, en mi escritorio se ha quedado un buen número de borradores que, finalmente, no vi el momento de publicar. Es la eterna tarea pendiente. Mis números me los cuenta amablemente WP, pero lo que no me cuenta yo lo sé bien. Además, me siento torpe y enredado en los entresijos de la administración del blog. Soy más inconstante que perezoso, lo que me impide dedicarme con intensidad a resolver determinadas cuestiones, sobre todo relacionadas con los aspectos más técnicos. Creo que necesito ayuda (como en tantas otras cosas).

He leído mucho, por puro placer, casi por inercia, pero no sé cuántos libros he leído. Casi todo ficción, pero también algunos pocos ensayos: comunicación, medios sociales, periodismo, movimientos sociales,… Este año que ha terminado no he leído ningún libro de Memorias, un género que siempre me ha gustado.

El año 2013 lo inicié en Roma, una ciudad que siempre me ha encantado, claro. Sin embargo, más allá de los desplazamientos por lugares cercanos, no he salido fuera durante todo el año. Pendiente quedó el viaje a Dajla para asistir al Festival del Cine del Sahara y la vuelta a Senegal, que tampoco pudimos hacer. Sin embargo, he hecho algunas salidas interesantes con los alpargateros y con otros amigos: recorrer partes de la sierra de Lujar, subir a la mina del maqui, atravesar los alcornocales, pasear por la sierra de Cazorla.

El tiempo vuela

Se nos escapa entre los dedos en ocasiones y por ahí, también, muchas veces se nos escurre la vida.

En el año 2013 pretendimos evitarlo de alguna manera y creo que en parte lo conseguimos: pudimos traer con nosotros, desde el campamento de El Aaiun en Tinduf a nuestra pequeña Aicha. Fue un subidón en todos los sentidos, como algunos ya saben. Estuvo con nosotros durante el verano, después de que en el mes de mayo yo tuviera un fallo de sistema que me avisó para que procure contemplar de otro modo los días venideros.

A pesar de ello,  aún me sigue costando recuperar el hábito de la actividad física rutinaria, las sesiones de entrenamiento funcional con la señorita, caminar, nadar dos días a la semana. Y abandonar algún que otro hábito deplorable. Ahí estamos.

PS. Escribo este primer post del año por primera vez con el Mac que he empezado a utilizar recientemente. Es noche de reyes y recuerdo que en casa, de pequeño, me tocó que Baltasar fuera mi mago de oriente. Confirmo que sigue siendo mi único Rey.

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2 comentarios

Archivado bajo La vida

2 Respuestas a “El año vivido

  1. ¿y qué tal primero re-pensar para luego re-pasar?

    Tiene buena pinta este “teatrillo” en el que vas a ser actor de tu vida, sobre todo el lugar para vivir, la compañía del mar no tiene precio.

    Lo de los índices de impacto me ha dejado loca. Aunque no conozco este ámbito en concreto, no tengo buena opinión sobre este sistema de meritos (cerrado, opaco y endogámico, tienes razón), y dado esa naturaleza caótica que dices, admiro el impulso con que te pones a ello.

    Parece que 2013 nos ha regalado a los dos un punto de inflexión para afrontar los días venideros. Tu nuevo rumbo tiene muy buena pinta, como diseñado ad hoc para ti :).

    Yo tampoco soy muy de balances anuales pero lo cierto es que se agradece esa visión global de las personas que te importan, sobre todo cuando los años vienen tan repletos y revueltos como 2013. Me ha gustado mucho leer el tuyo y saber de ti, Jose. Elijo para el brindis tus palabras

    “perfiles más leves en los días, un tiempo más sosegado, un discurrir menos exigente. Otra luz. Otros afectos”

    • Tienes razón, Isabel, primero re-pensemos.
      Siempre es reconfortante verte por aquí y escuchar tu acento reposado y sensato, también meloso ;-). Un año revuelto en muchos sentidos, es verdad, también para ti, parece.
      Ahora se trata de vivir los días venideros, e incluso hacer balances, aunque sólo sea para saber de nosotros.

      Besos 😉

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